Lo que nunca haremos
Una declaración de restricciones operativas.
Publicado el 31 de marzo de 2026
En el sector de las investigaciones, las firmas suelen competir por lo que prometen. Nosotros competimos por el juicio que hemos demostrado. Una parte esencial de ese juicio es saber exactamente dónde están nuestros límites profesionales y legales. No publicamos estos límites solo por cumplimiento normativo; los publicamos porque son el fundamento de nuestra admisibilidad probatoria y de la reputación de nuestros clientes.
Sin acceso no autorizado
Nunca eludiremos medidas de seguridad técnica ni accederemos a sistemas privados. No realizamos hackeos, no usamos credenciales no autorizadas ni encargamos ingeniería social. Operamos exclusivamente con datos disponibles sin barreras técnicas o legales de acceso.
Sin identidades engañosas ni interacción no autorizada
Nunca usaremos cuentas falsas ni identidades engañosas para obtener información de los objetivos o sus asociados. No practicamos el engaño activo ni el "pretexting". Además, nunca iniciaremos un contacto o interacción activa con un sujeto de investigación sin su autorización explícita por escrito.
Sin pago por información
Nunca pagaremos a informantes internos, empleados inconformes ni "fuentes" por datos no públicos. Cualquier inteligencia que dependa de una transacción comercial para su divulgación es inherentemente sospechosa y jurídicamente problemática para nuestros clientes.
Sin certeza fabricada ni inflación de capacidades
Nunca inflaremos nuestras capacidades ni afirmaremos una tasa de fallo cero cuando eso es estadísticamente imposible. No pretendemos la perfección; pretendemos la transparencia. Si un hallazgo es posible pero no probable, o si un rastro termina en una jurisdicción opaca, se lo diremos de manera explícita. Preferimos entregar un "desconocido" correctamente acotado que un "conocido" especulativamente erróneo.
Sin "cajas negras" propietarias
Nunca entregaremos volcados de datos automatizados ni ocultaremos nuestra metodología detrás de "cajas negras" propietarias. Nuestros procesos están validados por analistas, documentados y revisados por pares para garantizar que puedan resistir un escrutinio contradictorio en juicio. Cada hallazgo en un informe de Anteburo ha sido verificado en cuanto a integridad y pertinencia.
Sin conflictos de interés
Nunca utilizaremos un "muro ético" para justificar trabajar para dos clientes con un interés directo en el mismo sujeto de investigación. Si se identifica un conflicto al inicio del encargo, lo declinamos. Priorizamos nuestra independencia sobre el volumen de negocio.
Sin retención especulativa de datos
Nunca conservaremos los datos de su caso para desarrollo comercial futuro ni para fines de "investigación" interna. Al término de cada contrato, ejecutamos un protocolo documentado de eliminación criptográfica de todos los datos crudos y archivos de trabajo bajo el estándar NIST 800-88.
Sin recopilación ilícita
Nunca procederemos con una actividad de recopilación que carezca de base legal clara o que contravenga los marcos de privacidad jurisdiccionales. Si nuestros analistas determinan que una pieza específica de inteligencia no puede incluirse legalmente en un entregable para su jurisdicción, nos abstendremos de recopilarla antes que comprometer su estrategia jurídica.